El Sevilla continúa trabajando en la renovación de Castrin, cuyo contrato sigue pendiente de ampliación. El club mantiene conversaciones con el central y sus representantes para intentar cerrar un acuerdo antes de que el paso del tiempo otorgue mayor capacidad de negociación al futbolista.
La operación no parte de cero. Ya existieron ofertas y reuniones durante el verano, pero el entendimiento todavía no se ha traducido en la firma de un nuevo contrato. Mientras las conversaciones avanzan sin una fecha concreta de cierre, el defensor ha ganado peso en los planes del equipo y también atención en el mercado.
Un central en crecimiento
El rendimiento de Castrin ha reforzado la necesidad de alcanzar un acuerdo. El jugador ha dado un paso adelante en su evolución como central y ha sido valorado como un perfil que se complementa bien con Kike Salas. Esa pareja ha contribuido a elevar la consideración del joven defensor dentro del proyecto sevillista.
La situación contractual añade presión a la negociación. Cada mes que transcurre reduce el margen del club y acerca al jugador y a sus representantes a una posición más favorable, especialmente porque ya se han producido contactos y ofertas desde el verano. La posibilidad de que aparezcan nuevos interesados aumenta la urgencia de la entidad para asegurar su continuidad.
Todo apunta a que Castrin mantiene una actitud receptiva durante el proceso. El central está muy centrado y comprometido con el Sevilla, una disposición que ha acompañado a su crecimiento deportivo, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo para la renovación.