Antonio Lappí ha vuelto a situarse en la carrera por la compra del Sevilla FC y ha asegurado que mantiene intacta su intención de entrar en la propiedad o en la gestión del club. El empresario identificó el precio como el principal obstáculo de la operación y afirmó: «No desisto ni me rindo».
La propuesta vinculada a Lappí y Fede Quintero se cifra en 320 millones de euros. Esa cantidad representa la oferta mencionada para hacerse con el control del conjunto sevillista, aunque la venta permanece parada y no existe confirmación de un acuerdo cerrado.
Goldman Sachs ha ganado peso en el proceso porque aparece como el principal acreedor del Sevilla, con una deuda de 180 millones de euros. [66:31] El importe explica la influencia de la entidad financiera sobre cualquier operación: el club debe afrontar esa obligación y la compañía puede escoger la oferta que considere más adecuada para recuperar su dinero.
La situación deja a la firma estadounidense como una figura determinante en la búsqueda de comprador. Aunque las acciones continúan en manos de las distintas familias, Goldman Sachs tendría la capacidad de canalizar la venta y valorar las propuestas disponibles. Dentro de ese escenario, la vía encabezada por Lappí y Quintero vuelve a presentarse como una alternativa activa, con una oferta de 320 millones frente a los 180 millones que el Sevilla adeuda a su principal acreedor.