El VAR no puede convertir el fútbol en una suma de fotogramas

El VAR no puede convertir el fútbol en una suma de fotogramas

La actuación de Burgos Bengoetxea y Del Cerro Grande castigó al Betis con una interpretación rígida del reglamento y una expulsión precipitada.

IM Ismael Medina Redactor Jefe de Informe Morrocotudo
4 min de lectura

El problema del arbitraje del Betis-Barcelona no fue que Burgos Bengoetxea aplicara el reglamento, sino que él y Del Cerro Grande, desde el VAR, lo aplicaran sin suficiente relación con lo que estaba ocurriendo en el campo. El gol anulado a Lo Celso admite una discusión normativa; la expulsión de Facundo Bernal exige algo más básico: que el árbitro vea la acción antes de decidir una roja que cambió el partido.

La mano de Cucho existió. Ese punto no se discute. Si Burgos la hubiera visto durante el desarrollo de la jugada, debía señalarla. La controversia aparece después, cuando el VAR retrocede hasta esa acción para anular el golazo de Lo Celso. Entre la mano y el remate hubo un rechace de Cundé, una disputa aérea y otro balón dividido. El Barcelona no tuvo el control de la pelota, pero tampoco puede sostenerse con naturalidad que todo aquello fuera una única fase ofensiva limpia y continua.

Ahí está el fallo de fondo. El VAR encontró una manera reglamentaria de regresar a la mano, pero perdió de vista su influencia real en el gol. La jugada no fue un pase directo desde el toque de Cucho hasta la volea del argentino. Hubo intervenciones, duelos y oportunidades para que la posesión cambiara de dueño. La revisión convirtió una secuencia dinámica en una cadena de imágenes congeladas. Manuel Pellegrini lo resumió con una frase que condensa el problema: “Para mí el gol no se tiene que anular por mucho que lo diga la norma”.

La roja que decidió el partido

La expulsión de Bernal tiene una incidencia todavía mayor. El centrocampista se equivocó al entrar en la confrontación y su gesto dio argumentos para la tarjeta roja. El propio análisis de la acción admite que pudo medirse mejor y que la provocación de Lamine Yamal no borra la responsabilidad del jugador del Betis. Esa torpeza no convierte automáticamente en correcta la decisión arbitral.

Burgos Bengoetxea estaba siguiendo la jugada del gol y no vio de frente el enfrentamiento. La decisión llegó a través del asistente o del cuarto árbitro, que pidió roja para Bernal y amarilla para su rival. El árbitro tenía el monitor del VAR al lado, aunque en esa acción concreta no intervino Del Cerro Grande. Con más de media hora por delante y el marcador en 2-3, la pausa no era un lujo: era una obligación de criterio. Si una expulsión altera por completo el escenario, el colegiado debe asegurarse de que ha visto lo suficiente para sostenerla.

El mejor contraargumento está claro. Bernal se pasó de frenada, la mano de Cucho era real y las decisiones tomadas podían encontrar respaldo en el reglamento. También se discutió una posible falta sobre Fermín en el 2-3 y una acción de juego peligroso, pero ambas pertenecen a un terreno más interpretativo y no tienen el peso de las otras dos. La actuación del Barcelona fue superior durante muchos minutos y nadie puede afirmar que el Betis hubiera remontado sin esas decisiones.

Ese argumento no salva al equipo arbitral. No hace falta asegurar que el Betis habría ganado para concluir que el partido quedó condicionado. El gol anulado retiró una oportunidad nacida tras varios rechaces; la roja eliminó cualquier posibilidad de comprobar qué habría ocurrido con igualdad numérica. En las acciones de mayor impacto, la interpretación cayó siempre del mismo lado. El arbitraje no debe decidir quién gana, pero tampoco puede decidir cuándo deja de existir el partido. Ayer, la expulsión de Bernal fue la decisión más determinante y llegó sin la pausa necesaria para una roja que cerró el encuentro.

Así se hace este artículo

Escuchamos cada episodio de Informe Morrocotudo con ayuda de inteligencia artificial para no perdernos ningún dato, cita o detalle de lo que se cuenta. Pero nada se publica sin pasar antes por la mesa de un editor humano, que revisa, corrige y da el visto bueno a cada artículo.

Compartir

Cronología

Ver caso completo →

La polémica arbitral y la expulsión de Bernal ante el Barcelona

  1. 18 de octubre de 2026
    El VAR no puede convertir el fútbol en una suma de fotogramas
¿Quieres escuchar el análisis completo?
Ver el programa completo en YouTube