El Sevilla mantiene abierta la negociación para renovar a Castrín, aunque las conversaciones llevan varios meses sin traducirse en un acuerdo definitivo. El club considera que todavía puede alcanzar un entendimiento con el central, cuya continuidad sigue pendiente de resolver. El caso, del que ya venía informando este medio, permanece en fase de diálogo.
La situación contractual añade presión a la operación. Castrín tiene entre siete y ocho meses de contrato y desde enero podría negociar con cualquier club si no se alcanza antes una renovación. La falta de avances no implica que el Sevilla dé por perdida la negociación, pero sí mantiene abiertas las diferencias entre las partes.
El rendimiento del defensa ha elevado su valor respecto al inicio de las conversaciones y ha provocado que otros clubes llamen a su puerta. El crecimiento del jugador también ha modificado el escenario económico de la renovación, ya que las condiciones que podían plantearse en verano serían ahora más exigentes.
El club sevillista contempla una posible venta si en enero llega una oferta de 10 millones de euros. [44:54] Esa cantidad marcaría el umbral para aceptar su salida, mientras la entidad sigue intentando ampliar el vínculo del futbolista. Todo apunta a que la negociación continuará condicionada por la evolución de Castrín y por el interés que genere en el mercado hasta el próximo periodo de fichajes.