Juan Iglesias explicó que decidió fichar por el Sevilla después de que el club contactara con sus agentes y con su familia. El futbolista terminaba contrato en junio, por lo que desde enero podía negociar con otros equipos, una circunstancia que abrió la puerta a la operación.
La noticia llegó primero a su hermano, que también ejerce como su representante, y a su mujer. Después, el jugador se lo comunicó a su padre, con quien había compartido durante años el día a día del fútbol. La decisión se analizó entre sus padres, sus hermanos y su esposa, aunque Iglesias dejó claro que la última palabra correspondía a él.
“Fue una decisión muy fácil”, aseguró Juan Iglesias.
El lateral explicó que todos estaban de acuerdo con el cambio de club cuando apareció la propuesta del Sevilla. La elección también supuso abandonar una etapa en la que él y su familia se encontraban asentados, después de pensar que podían permanecer durante mucho tiempo en Getafe. La llamada del conjunto sevillista cambió ese escenario y convirtió la salida en una oportunidad que, según relató, había que aprovechar.
Iglesias comunicó su decisión a José Bordalás, con quien mantiene una relación que va más allá de la que tuvieron como entrenador y jugador. El técnico le trasladó que le daba pena su marcha, pero también que se iba a un gran club, que merecía la oportunidad y que lo haría bien.